El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) se caracteriza por la dificultad para concentrarse, la hiperactividad/impulsividad, la desorganización, la baja tolerancia a la frustración y otros síntomas que dificultan el funcionamiento diario. Aunque vivir con TDAH puede ser un reto, el tratamiento y los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar los síntomas difíciles para el bienestar general.

Cómo se percibe a las personas con TDAH

Las personas con TDAH a menudo carecen de concentración, se desvían de la tarea, hablan en exceso, se inquietan y actúan de forma impulsiva. Los niños suelen presentar hiperactividad y, a medida que crecen, pueden tener más problemas de atención, lo que provoca dificultades de aprendizaje.

El trastorno suele ser malinterpretado por los demás. Las personas que no entienden los síntomas del TDAH pueden etiquetar a los niños con TDAH como niños desmotivados, perezosos o problemáticos. Los adultos con TDAH pueden ser vistos como irresponsables o huidizos porque tienen dificultades para recordar detalles o responsabilidades importantes y tienen dificultades para mantenerse en la tarea.

¿Cómo es estar recién diagnosticado?

Muchas personas se sorprenden de las fuertes emociones que sienten cuando se les diagnostica el TDAH. Las emociones más comunes son:

  • Alivio: Cuando recibe por primera vez un diagnóstico de TDAH, puede sentirse aliviado de tener por fin una etiqueta que describe lo que está experimentando. Puede sentirse validado al saber que sus síntomas se deben a una condición diagnosticada y no a malos rasgos.
  • Enfado: Después de que el alivio se haya desvanecido, puede sentirse enfadado. Es posible que no quieras el TDAH o que sientas frustración hacia los padres o profesores que te culpaban de tus síntomas.
  • Tristeza: Es posible que te sientas triste por no haber sido diagnosticado antes o que te arrepientas de lo que podría haber sido tu vida si no tuvieras TDAH. También es posible que te sientas triste por tu yo más joven, que luchaba en la escuela y en la vida con un TDAH no diagnosticado.

Lo que puedes hacer

  • Asegúrate de que todas estas emociones son normales, aunque a veces sean dolorosas.
  • Hable con otras personas sobre cómo se siente y esté dispuesto a pedir ayuda.
  • Busca un grupo de apoyo para el TDAH en tu zona. Conocer a otras personas que han pasado por una experiencia similar es muy útil.
  • Considere la posibilidad de trabajar con un terapeuta que tenga conocimientos sobre el TDAH.

Decidir a quién decírselo

No es necesario que le digas a todo el mundo en tu vida que te han diagnosticado TDAH, pero compartir tu diagnóstico con algunas personas puede ser útil para avanzar. No siempre es fácil explicar el TDAH a amigos y familiares. De hecho, quienes no entienden la trastorno pueden pensar que la utilizas como excusa para evadirte de las responsabilidades cotidianas.

Las personas que no entienden pueden ofrecer consejos no solicitados como: “Deja de ver tanta televisión y te sentirás mejor”. Estas cosas pueden ser difíciles de escuchar.

Cuando las personas de tu vida quieran apoyarte y comprender mejor el TDAH, proporciónales información sobre la trastorno y hazles saber cómo pueden apoyarte mejor.

También puedes considerar la posibilidad de decírselo a tu empleador o a tu profesor. Si su hijo ha sido diagnosticado con TDAH, querrá compartir esta información con la escuela. Los empleadores y la administración escolar pueden ayudar con adaptaciones especiales. Colocar un escritorio alejado de las distracciones o permitir el uso de auriculares con cancelación de ruido, por ejemplo, puede aumentar considerablemente la productividad.

También es importante informar a todos los médicos sobre su diagnóstico. No confíe en que el historial médico hable por sí mismo.

Controle sus síntomas

Trabaje estrechamente con sus médicos para encontrar las mejores opciones de tratamiento para usted. No dude en hablar cuando algo no funcione y esté dispuesto a hacer preguntas sobre lo que puede esperar durante el tratamiento.

Es importante seguir controlando y vigilando sus síntomas, incluso si el tratamiento parece estar funcionando bien. Los síntomas pueden cambiar con los cambios en el entorno o el TDAH puede cambiar con la edad. Siga comunicando a sus proveedores de tratamiento cualquier cambio que experimente o las dificultades que note.

Si está tomando medicamentos, puede haber momentos en los que necesite cambiar la dosis o cambiar la medicación por completo. También puede que el inicio de la terapia le resulte útil cuando cambie de trabajo.

También puede experimentar con diferentes cambios en el estilo de vida. Por ejemplo, vigilar de cerca sus síntomas puede ayudarle a reconocer que necesita más estructura en su vida, para pasar menos tiempo buscando objetos perdidos. Añadir más estructura y organizarse puede ser la clave para controlar sus síntomas de la mejor manera posible.

Sentirse y funcionar lo mejor posible

Además de añadir más estructura y organización a su vida, hay otros cambios en el estilo de vida que pueden ayudarle a sentirse y funcionar de forma óptima, entre ellos:

  • Comer alimentos nutritivos
  • Dormir bien
  • Hacer ejercicio con regularidad
  • Practicar la atención plena
  • Aprender a gestionar el tiempo

Más información

  • verywellmind.com/living-well-with-adhd-20480