El TDAH, o trastorno por déficit de atención e hiperactividad, es el nombre general de un trastorno del comportamiento que se encuentra entre los problemas psiquiátricos más comunes en niños y adolescentes. ¿Cómo se manifiesta el TDAH, cuál es su causa y cuál es su tratamiento?

¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH para abreviar, es un trastorno mental del neurodesarrollo que provoca déficits de atención, hiperactividad, hiperactividad motora o impulsividad. Los primeros síntomas del TDAH pueden notarse bastante pronto, normalmente antes de que el niño cumpla los 5 años.

Aunque el TDAH es más común en los niños, hay que destacar que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad afecta a ambos sexos en un grado similar. Sin embargo, mientras que los síntomas de hiperactividad suelen predominar en los niños, el trastorno por déficit de atención predomina en las niñas, por lo que a veces se diagnostica erróneamente.

El TDAH se diagnostica en el 4-8% de los niños en edad escolar, pero esta cifra se reduce casi a la mitad en los grupos de edad posteriores. Sin embargo, algunos rasgos del trastorno por déficit de atención e hiperactividad pueden persistir incluso después de la edad adulta.

¿Cómo se diagnostica el TDAH? Los síntomas más comunes

Los síntomas del TDAH incluyen principalmente trastornos de atención y concentración, impulsividad e hiperactividad. ¿Qué comportamientos en un niño pueden indicar la aparición del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

  • Trastorno por déficit de atención/hiperactividad

Se observa que un niño con TDAH tiene dificultades para centrar la atención, falta de atención a los detalles, despiste, olvido frecuente de cosas y falta de organización adecuada. El niño da la impresión de no escuchar lo que se le dice. A menudo se distrae y comete errores. El niño es incapaz de concentrarse en las tareas y las deja para el último momento. El niño suele perder objetos y es incapaz de recordar dónde los ha dejado. También evita realizar actividades que requieren compromiso y concentración.

  • Impaciencia

Un niño con TDAH es impaciente, trata de centrar la atención de los demás en sí mismo y suele realizar acciones arriesgadas. Expresa sus emociones y pensamientos sin pensar, sin considerar las posibles consecuencias. Durante las tareas y juegos en grupo, no es capaz de esperar pacientemente su turno y a menudo interrumpe a los demás.

  • Hiperactividad

Un niño con TDAH está en constante movimiento pero normalmente sin rumbo. Incluso en situaciones en las que debería permanecer en un lugar, rápidamente comienza a moverse o a jugar. A menudo se comporta de forma inadecuada a las circunstancias, es incapaz de abstenerse de hablar, es ruidoso cuando juega y le resulta difícil descansar en paz y tranquilidad. Tiene dificultades para continuar las tareas que ha empezado y las abandona.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos síntomas pueden presentarse con diferente gravedad en cada niño.

¿Qué puede causar el TDAH?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad puede tener muchas causas, por lo que suele ser difícil señalar un factor específico que provoque el TDAH. El trastorno puede estar influenciado por:

  • la predisposición genética,
  • un traumatismo durante el embarazo,
  • el bajo peso al nacer,
  • la hipoxia durante el parto y otros traumas perinatales.

Los factores perjudiciales que ya han provocado un desarrollo anormal o daños en el sistema nervioso central del niño durante el embarazo también pueden ser responsables de la aparición del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Estos son principalmente

  • el tabaquismo por parte de la mujer embarazada,
  • el consumo de alcohol por parte de la mujer embarazada,
  • el consumo de sustancias psicoactivas por parte de la madre,
  • la exposición a pesticidas y la intoxicación por metales pesados.

También es bastante común la creencia de que el TDAH está causado por errores de los padres. ¿Qué es lo que realmente ocurre? Las anomalías en el entorno familiar no son la causa directa del TDAH, pero en el caso de los niños predispuestos al trastorno, pueden influir en el momento en que se manifiesta y en el curso que toma. Los factores adversos de la crianza incluyen

  • la negligencia de los padres o cuidadores,
  • la inestabilidad en el entorno familiar (por ejemplo, el divorcio de los padres),
  • la violencia contra el niño.

¿Cómo diagnosticar correctamente el TDAH?

El diagnóstico correcto del TDAH requiere la colaboración de varios especialistas, principalmente un psicólogo, un psiquiatra y un pediatra, y a veces un neurólogo pediátrico. Una parte importante del procedimiento es una entrevista exhaustiva con los padres sobre el funcionamiento del niño en casa, en la escuela y con sus compañeros. Como parte del diagnóstico, también se realizan pruebas para evaluar las capacidades intelectuales, de memoria, de concentración y de asociación del niño, así como sus habilidades motoras y su coordinación.

Es muy importante descartar otras condiciones de salud mental que puedan producir síntomas similares, como los trastornos de ansiedad, los trastornos de conducta, los problemas de adaptación, el retraso mental, la neurosis obsesivo-compulsiva o el trastorno afectivo bipolar, antes de hacer un diagnóstico. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no es infrecuente que los niños con TDAH padezcan simultáneamente una afección psiquiátrica adicional, en su mayoría dislexia, trastornos de ansiedad y trastornos de conducta. Además, es importante estar seguro de que los síntomas observados no son el resultado de trastornos neurológicos y somáticos, como reacciones adversas a los medicamentos, deficiencias visuales o auditivas, epilepsia o trastornos de la tiroides.

¿Cómo se trata el TDAH?

El régimen de tratamiento del TDAH suele incluir varios componentes. Puede consistir en

  • psicoterapia,
  • terapia familiar,
  • terapia de grupo para el niño,
  • clases psicoeducativas para los padres,
  • tratamiento farmacológico.

El programa terapéutico se desarrolla de forma individual, teniendo en cuenta la edad del niño, su estado de salud general, el tipo de síntomas presentes y la susceptibilidad a determinadas medidas terapéuticas. A veces se utilizan como apoyo medicamentos y suplementos para mejorar la concentración. Estos pueden incluir cápsulas con ácidos grasos omega-3 y omega-6 y EPA, que apoyan aún más la función cerebral y reducen los trastornos de déficit de atención, la impulsividad y la hiperactividad. Otra opción son las cápsulas con extracto de hoja de bacopa, que favorecen la función cerebral, aumentan la capacidad de concentración y mejoran la memoria. Para los trastornos del sueño y del ritmo circadiano, a veces se recomienda tomar melatonina, que prolonga el sueño y mejora la calidad del descanso nocturno.

¿A qué puede llevar el TDAH?

Como ocurre con muchos otros trastornos, el TDAH no tratado puede acarrear también complicaciones sanitarias y emocionales. Las dificultades en la escuela, el bajo rendimiento o el rechazo por parte de los compañeros pueden conducir a una menor autoestima y a problemas emocionales. A la inversa, el TDAH no tratado en adultos puede provocar dificultades personales y profesionales. Entre las complicaciones de salud más comunes del trastorno por déficit de atención e hiperactividad se encuentran:

  • la adicción a los cigarrillos, al alcohol y a las drogas,
  • trastornos de ansiedad y depresión,
  • comer en exceso que conduce a la obesidad,
  • problemas de sueño,
  • intentos de suicidio.

Los trastornos del comportamiento derivados del TDAH son uno de los motivos más comunes por los que los niños y adolescentes acuden a un psicólogo o psiquiatra. No hay que subestimar los síntomas que pueden indicar la aparición del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad: si no se trata, puede frenar el desarrollo del niño y causar numerosos problemas emocionales y personales en la edad adulta.


Fuente

  • https://www.wapteka.pl/blog/artykul/adhd-objawy-przyczyny-i-leczenie-zespol-nadpobudliwosci-psychoruchowej-u-dzieci-i-doroslych#entry-text-content