El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del comportamiento que provoca síntomas de falta de atención, hiperactividad e impulsividad que pueden variar en gravedad e interferir en las actividades diarias.

El TDAH suele desarrollarse en la infancia, pero puede continuar en la edad adulta. Las personas que padecen este trastorno suelen tener un comportamiento impulsivo, un exceso de actividad y dificultades para centrar la atención. El TDAH no es igual en todas las personas. El tipo de TDAH depende de los síntomas y comportamientos subyacentes que presenta una persona.

Los síntomas del TDAH pueden presentarse de tres formas principales. Estas formas se denominaban anteriormente “subtipos” en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Cuarta Edición (DSM-IV), pero se denominan “presentaciones” en el actual DSM-5. Aquí las utilizaremos como sinónimos.

Los tres subtipos de TDAH

Como todos los síntomas del TDAH varían de una persona a otra, es importante conocer las características de cada presentación para poder reconocer cuál es la que usted o su ser querido pueden estar padeciendo.

  • Inatento: Los principales síntomas de este tipo son la falta de concentración, la desatención frecuente y la desorganización.
  • Impulsivo/Hiperactivo: Las personas con este subtipo no muestran falta de atención, pero son inquietas y móviles. Es el subtipo más raro de TDAH.
  • Combinado: Este es el subtipo más común de TDAH, con individuos que muestran síntomas de los otros dos tipos.

TDAH de tipo inatento

Las personas con este tipo no muestran ningún signo de hiperactividad o impulsividad. En cambio, tienen dificultades para mantener la atención y estar atentos. Las personas con TDAH de tipo inatento suelen tener dificultades para prestar atención y realizar actividades organizadas durante largos periodos de tiempo.

Algunos de los comportamientos y síntomas que pueden presentarse en personas con esta forma de TDAH son

  • Corta capacidad de atención
  • Facilidad para distraerse
  • Incapacidad para prestar atención a los detalles
  • Dificultad para escuchar cuando se le habla
  • Olvido en la realización de las actividades cotidianas
  • A menudo es desatento y pierde constantemente llaves, libros y teléfonos
  • Tiene dificultades para participar en tareas y actividades estructuradas
  • Tiene dificultades para seguir las instrucciones

TDAH de tipo impulsivo/hiperactivo

Este es el tipo menos común de TDAH. Los individuos con esta forma de este trastorno presentan un comportamiento hiperactivo e impulsivo, pero no tienen síntomas de inatención. Las personas que padecen esta forma de trastorno se mueven constantemente y se inquietan en exceso.

Esta forma suele caracterizarse por los siguientes síntomas de impulsividad:

  • Molestar a los demás o interferir en sus vidas
  • Actuar sin pensar
  • Impaciencia y dificultad para esperar su turno
  • Decir la respuesta a una pregunta antes de completarla

Los síntomas de hiperactividad suelen incluir los siguientes comportamientos:

  • Inquietud
  • Hablar en exceso
  • Incapacidad para concentrarse en una tarea a la vez
  • Exceso de inquietud
  • Incapacidad para realizar cualquier actividad en silencio

TDAH mixto

Esta es la forma más común de este trastorno. Las personas con este tipo de TDAH experimentan una combinación de síntomas de impulsividad, hiperactividad y falta de atención.

El diagnóstico de TDAH de tipo mixto en un niño requiere la presencia de seis o más síntomas de inatención y seis o más síntomas de hiperactividad/impulsividad durante al menos seis meses. Los mayores de 17 años deben tener al menos cinco o más síntomas de cada uno.

Causas

No se conoce la causa exacta del TDAH. Sin embargo, las investigaciones actuales muestran que la genética puede desempeñar un papel en el desarrollo del trastorno. En otras palabras, si hay antecedentes familiares del trastorno, la probabilidad de desarrollarlo puede ser mayor.

Los niños con TDAH también presentan niveles bajos de dopamina. Aunque no sea la única causa de la trastorno, se cree que es un factor que contribuye al desarrollo de este trastorno cerebral.

Este trastorno es más común en los niños que en las niñas y a menudo puede conducir al desarrollo de otros trastornos como los de ansiedad, depresión y abuso de sustancias. Las niñas con este trastorno son más propensas a mostrar síntomas de falta de atención que de hiperactividad o impulsividad.

Otros factores que pueden contribuir al desarrollo de este trastorno son

  • Fumar o consumir alcohol durante el embarazo
  • Lesiones en la cabeza
  • Bajo peso al nacer
  • Exposición a toxinas ambientales a una edad muy temprana o durante el embarazo

Diagnóstico

Si sospecha que su hijo tiene TDAH, debe llevarlo a un pediatra o profesional de la salud mental cualificado para que le haga un diagnóstico. Normalmente, el pediatra o el profesional de la salud mental le pedirá un historial detallado de los síntomas de su hijo y realizará una serie de pruebas para observar su comportamiento.

Para hacer un diagnóstico definitivo del TDAH, los expertos médicos utilizan los criterios del DSM-5. El manual enumera nueve comportamientos y síntomas de hiperactividad/impulsividad y nueve comportamientos y síntomas de inatención.

A un niño se le diagnostica TDAH si presenta al menos seis comportamientos y síntomas enumerados para cada uno de estos tipos. En un adulto o adolescente, se requieren al menos cinco de estos síntomas, pero deben ser lo suficientemente graves como para interferir con el funcionamiento normal de la persona.

Los síntomas del TDAH pueden aparecer entre los tres y los seis años y a menudo se confunden con un mal comportamiento. Si no se diagnostica ni se trata, este trastorno puede provocar un bajo rendimiento académico, dificultades para mantener relaciones sanas y un comportamiento antisocial.

Tratamiento

Actualmente no existe una cura para el TDAH, pero un tratamiento eficaz del trastorno reducirá la gravedad de los síntomas y permitirá a la persona que lo padece funcionar mejor en su día a día.

El TDAH suele tratarse con una combinación de medicación y terapia conductual. Sin embargo, no existe una forma de tratamiento única para todos. Encontrar el tratamiento ideal para usted o su hijo con TDAH depende de muchos factores.

Su médico tendrá en cuenta su edad o la de su hijo, la gravedad de los síntomas y la intolerancia a la medicación antes de recomendar un plan de tratamiento. El tratamiento puede incluir una o una combinación de las siguientes opciones.

Medicación

Hay dos tipos de medicamentos que suelen utilizarse para tratar el TDAH: los estimulantes y los no estimulantes.

  • Medicamentos estimulantes: Este es el tipo de medicación más común para tratar el TDAH. Los estimulantes actúan aumentando la producción de dopamina y norepinefrina en el cerebro. Son mensajeros químicos que desempeñan un papel importante en la regulación del pensamiento y la atención. Algunos ejemplos comunes son Ritalin (metilfenidato), Adderall (anfetamina) y Dexedrine (dextroanfetamina).
  • Fármacos no estimulantes: Los efectos de los fármacos no estimulantes pueden tardar un poco más que los estimulantes, pero son eficaces para mejorar la concentración y la atención. Suelen recomendarse a las personas en las que los fármacos estimulantes provocan efectos secundarios que no se pueden tolerar. Algunos ejemplos son Strattera (atomoxetina), Intuniv (guanfacina) y Qelbree (viloxazina).

Gestión del comportamiento

Se suele aconsejar a los padres de niños con TDAH que asistan a clases de gestión de la conducta para ayudar a su hijo a controlar los síntomas del TDAH, en lugar de recurrir a un terapeuta conductual. El objetivo es sustituir los comportamientos negativos por otros positivos. Esto se hace mediante el control de sus acciones y la realización de tareas prácticas que pueden mejorar los comportamientos negativos.

Más información

  • verywellmind.com/how-to-recognize-the-three-adhd-subtypes-5089419