El concepto y los síntomas modernos del TDAH existen desde hace varios cientos de años. Teniendo esto en cuenta, no fue hasta 1987 cuando el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, 5ª edición (DSM-5) adoptó oficialmente el nombre de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Algunos investigadores creen que el TDAH es hereditario y tiene una causa genética, mientras que otros sostienen que la tesis de desarrollar el trastorno durante la vida tiene más sentido. De hecho, ésta es una de las preguntas más acuciantes relacionadas con el tema del TDAH, para la que no hay una respuesta clara.
¿El TDAH se hereda o se desarrolla?
Hubo un tiempo en el que los científicos creían que el TDAH estaba causado por factores ambientales y una mala crianza. También hubo una época en la que los científicos estaban convencidos de que el TDAH era el resultado de una mala nutrición, en particular del contenido de azúcar de los alimentos que comemos.
En la actualidad, los científicos están adoptando un enfoque más conservador para comprender las causas del TDAH, no porque no estén interesados en comprenderlo, sino porque han descubierto una amplia gama de posibles factores de riesgo, todos los cuales parecen desempeñar un papel en el TDAH.
De todos los posibles factores de riesgo identificados por los investigadores, el que más atención está prestando actualmente es la genética. Diversos estudios han relacionado la herencia y la genética con el TDAH, lo que significa que hay muchas posibilidades de que se transmita al niño de uno o ambos padres.
También significa que los hermanos tienen más probabilidades de ser diagnosticados de TDAH si otro hermano padece el trastorno. De hecho, un gemelo monocigótico que vive con TDAH tiene más probabilidades de que se le diagnostique el trastorno en su gemelo.
Hace unos años, los científicos empezaron a investigar la posibilidad de que se desarrollara el TDAH. Aunque muchas personas fueron diagnosticadas más tarde en la vida, esto generalmente no significa que la hayan desarrollado en la edad adulta. La mayoría de las veces significaba que los síntomas estaban enmascarados en los años de juventud, o que los síntomas se diagnosticaban erróneamente como otra cosa.
Aunque la investigación está en curso y no hay una respuesta definitiva a esta pregunta, la mayoría de los estudios indican que el TDAH tiene una base genética y hereditaria, en lugar de desarrollarse con el tiempo. Los síntomas pueden empeorar con el tiempo, pero eso no significa que se hayan desarrollado con el tiempo.
¿Cómo afecta el TDAH al cerebro?
Aunque la dieta, la sobreestimulación de la actividad o la crianza errática y otros factores ambientales pueden desempeñar un papel en el TDAH, está claro que no son la causa del TDAH . A menudo hay una condición subyacente que causa los síntomas, y la mayoría de las investigaciones actuales sugieren que los problemas tienen su origen en la neuroquímica.
Gracias a las imágenes cerebrales y a otros avances tecnológicos de la medicina actual, los científicos pueden observar más de cerca el cerebro de una persona. Pueden observar cómo funcionan / cómo no funcionan y comprender potencialmente la condición que hay detrás del comportamiento de una persona.
Cuando se examina el cerebro de una persona con TDAH, hay varias diferencias claras en la estructura y la función cerebral en comparación con una persona sin TDAH. Dado que el cerebro es responsable de todo lo que hacemos, estas diferencias empiezan a explicar por qué las personas con TDAH viven con síntomas de impulsividad, falta de atención e hiperactividad.
En cuanto a la estructura del cerebro, las neuroimágenes y las imágenes cerebrales sugieren que el cerebro de un niño con TDAH madura mucho más lentamente que el de un niño sin TDAH. Esto suele dificultar el aprendizaje, el desarrollo y el crecimiento de los niños con TDAH.
Además, las imágenes por resonancia magnética han demostrado que ciertas áreas del cerebro son más pequeñas en las personas que padecen TDAH. Las áreas más comunes que los investigadores encontraron son la corteza prefrontal, el cerebelo, los ganglios basales y el estriado.
En lo que respecta a la función cerebral, los investigadores han descubierto que la actividad de los neurotransmisores en el cerebro es diferente en el TDAH.
Más concretamente, los investigadores se interesan por determinadas proteínas y genes que intervienen en la producción, síntesis, liberación y descomposición de la dopamina. En las personas que padecen TDAH, los niveles de dopamina suelen ser bajos, lo que dificulta la búsqueda o la sensación de placer, incluso cuando se hace algo que le gusta o le apasiona.
Hay cuatro áreas principales del cerebro que experimentan niveles bajos de actividad de dopamina y neurotransmisores: el sistema límbico, la corteza frontal, los ganglios basales y el sistema de activación reticular (SRA).
Veamos con más detalle estas cuatro áreas y descubramos de qué son responsables:
- Ganglios basales: parte del cerebro altamente responsable del control motor y el movimiento, pero también desempeña un papel en las funciones ejecutivas, el aprendizaje motor, las emociones y el comportamiento. Ayuda a otras áreas del cerebro a comunicarse entre sí. Los niveles bajos de dopamina hacen que el cerebro sufra un “cortocircuito”, lo que provoca dificultades para concentrarse.
- Corteza frontal: zona del cerebro altamente responsable de las funciones cognitivas de alto nivel, como la atención, la memoria, las funciones ejecutivas, la organización, la resolución de problemas, la espontaneidad y el control de los impulsos. Los bajos niveles de dopamina en esta región provocan hiperactividad e impulsividad.
- Sistema de Activación Reticular (SRA): una red de neuronas en el cerebro que desempeña un papel importante en la motivación, la excitación del comportamiento, la conciencia y el estado de alerta. Se utiliza como filtro para dirigir los estímulos sensoriales a la corteza. Los bajos niveles de dopamina en esta zona provocan hiperactividad, impulsividad y falta de atención (los tres síntomas principales del TDAH).
- Sistema Límbico: área profunda del cerebro responsable de regular las emociones y el comportamiento, especialmente el necesario para la supervivencia. También interviene en la motivación, el aprendizaje y la memoria. Los niveles bajos de dopamina en el sistema límbico provocan falta de atención, dificultad para permanecer quieto y emociones insaciables.
Cuando alguien padece TDAH, los profesionales de la salud están muy interesados en examinar el cerebro de la persona para saber más sobre las causas de sus emociones, pensamientos o comportamientos. También les ayuda a comprender el mejor plan de tratamiento para la persona.
Vivir con TDAH, gestión y tratamiento
Comprender la estructura del cerebro, su funcionamiento y su descomposición genética es esencial a la hora de buscar ayuda para el TDAH. Sin embargo, no explica los numerosos síntomas y señales de advertencia a los que hay que prestar atención, no sólo en uno mismo, sino también en sus seres queridos.
Antes hemos mencionado brevemente tres síntomas principales: falta de atención, impulsividad e hiperactividad. Veamos con más detalle estos tres síntomas y cómo es vivir con ellos:
- Impulsividad: interrumpir a los demás, no saber esperar su turno, lanzar la respuesta a una pregunta cuando no se sabe la respuesta, asumir riesgos sin pensar.
- Inatención: poca capacidad de atención, dificultad para escuchar, incapacidad para seguir instrucciones o detalles, se distrae con facilidad, olvida las cosas con frecuencia, le cuesta organizarse y tiene dificultades para aprender.
- Hiperactividad: no puede abstenerse de trepar o correr, no puede sentarse quieto, a menudo juguetea con los objetos, las manos, los pies, habla en exceso, tiene dificultad para calmarse y no puede permanecer en la tarea durante mucho tiempo.
Para determinar que se padece TDAH, primero hay que presentar al menos seis síntomas principales de inatención o hiperactividad/impulsividad. El DSM-5 incluye un total de nueve síntomas en cada categoría. Hay otros criterios que deben cumplirse antes de que un profesional sanitario pueda diagnosticar el TDAH.
A continuación, un breve resumen de los demás criterios necesarios:
- Varios síntomas deben haber estado presentes antes de los 12 años.
- Los síntomas deben estar presentes en muchos lugares diferentes (casa, oficina, trabajo, escuela, casa de amigos, tienda de comestibles, biblioteca)
- Los síntomas deben tener una clara repercusión en la capacidad del individuo para llevar una vida cotidiana feliz, sana o normal.
- Los síntomas no deben ser el resultado de otro trastorno mental, conductual o emocional.
No todas las personas que padecen TDAH sufren todos estos síntomas. Existen tres subtipos principales de TDAH que ayudan a distinguir los síntomas de una persona, principalmente el tipo inatento (TDAH-PI), el tipo hiperactivo/impulsivo (TDAH-HI) y el tipo complejo (TDAH-C). Merece la pena realizar un test de TDAH en línea que le ayude a identificar el subtipo del trastorno.
Comprender el subtipo de una persona es un paso importante en la dirección correcta a la hora de encontrar el plan de tratamiento adecuado para esa persona. Dado que cada persona tiene síntomas únicos y cada persona tiene una experiencia diferente con el TDAH, es importante que cada persona reciba un tratamiento y una atención únicos.
Para algunos, eso significa medicación; para otros, terapia; y para algunos, puede significar una combinación de ambos. Por supuesto, siempre debes consultar a tu médico antes de probar cualquiera de ellos, sobre todo porque los síntomas pueden empeorar con un tratamiento equivocado.
Aunque la medicación y la terapia deben dejarse en manos de los profesionales, existe una amplia gama de herramientas y estrategias para controlar los síntomas que son extremadamente seguras para cualquier persona, tenga o no TDAH. He aquí un rápido vistazo a los mismos:
- Seguir una rutina diaria ayuda a que el cerebro trabaje menos al realizar las tareas cotidianas. Al final, tu cerebro entra en modo “automático”, lo que te permite rendir más.
- Encuentre formas de llevar una vida más organizada. Guarde sus archivos y documentos en un archivador. Poner las llaves y la cartera en el mismo lugar cada día al llegar a casa.
- Dividir las tareas largas o grandes en otras más pequeñas y manejables. Esto no sólo te ayudará a mantenerte en la tarea, sino que te asegurará que tienes descansos frecuentes para reagruparte.
- Las distracciones son tu mayor enemigo cuando vives con TDAH, así que minimízalas siempre que puedas. Por supuesto, esto significa que tienes que entender lo que te distrae.
- Utilice aplicaciones y calendarios para gestionar las tareas diarias, semanales y mensuales. Los recordatorios son tu mejor amigo y te ayudan a olvidar menos durante el día.
- El sueño es muy importante en su rutina diaria. Asegúrate de que te acuestas a una hora razonable, duermes una cantidad razonable y te levantas a una hora razonable.
- Entiende tus prioridades cada día. Ocúpate de lo más importante y utiliza listas para mantenerte en el tiempo.
- Descubra cuándo necesita un descanso, conozca sus límites y comprenda sus síntomas. La concienciación hace más de lo que se le atribuye.
No importa cuáles sean sus síntomas ni el tiempo que lleve con ellos. Siempre debes consultar a tu médico en cuanto te des cuenta de que algo va mal en tu vida.

