La escasa capacidad de atención y los altos niveles de energía no significan necesariamente que su hijo tenga TDAH: hay muchas razones por las que los niños pueden ser hiperactivos o tener problemas de concentración. Sin embargo, a algunos niños les cuesta más que a otros quedarse quietos y prestar atención, lo que les causa problemas en su vida diaria.

Si tiene un hijo que parece estar rebotando en las paredes o que no puede concentrarse lo suficiente como para hacer su trabajo, es prudente preocuparse por la posibilidad de que tenga TDAH.

Síntomas

Al igual que los adultos, los niños pueden presentar uno de los tres tipos de TDAH:

  • Presentación predominantemente inatenta: los niños con TDAH de presentación inatenta tienen dificultades para concentrarse y mantenerse en la tarea. Puede parecer que sueñan despiertos a menudo y que les cuesta organizarse.
  • Presentación predominantemente hiperactiva/impulsiva: Los niños con presentación hiperactiva son impulsivos y no pueden quedarse quietos. A menudo se retuercen en sus sillas y parecen tener una energía infinita.
  • Presentación combinada (combinada): La presentación combinada provoca un deterioro de la atención así como de la hiperactividad.

Para cumplir los criterios de un diagnóstico de TDAH, los síntomas deben interferir de alguna manera en la vida diaria del niño. Por ejemplo, un niño desatento puede tener dificultades para entender los deberes porque no ha prestado atención en clase. Por el contrario, un niño hiperactivo puede tener dificultades para mantener amistades porque su comportamiento impulsivo tiende a irritar a sus compañeros.

El TDAH puede diagnosticarse ya en el jardín de infancia. Por definición, los síntomas deben estar presentes antes de los 12 años.

Evaluación del TDAH

Si usted o el profesor de su hijo sospechan que éste puede tener TDAH, es importante que solicite una evaluación. La intervención temprana puede prevenir la aparición de más síntomas y condiciones secundarias, como la ansiedad o el comportamiento desafiante.

No existe una prueba de laboratorio específica para diagnosticar el TDAH. En cambio, un pediatra o un profesional de la salud mental puede evaluar los síntomas del niño y determinar si se cumplen los criterios. Para obtener información sobre el comportamiento de un niño se suelen utilizar varios métodos diferentes, como por ejemplo

  • Los formularios de informe del profesorado recogen información de los profesores sobre el comportamiento y la capacidad de atención del niño en el entorno escolar. Los informes de los profesores pueden ser útiles para determinar el grado de dificultad que tiene un niño en comparación con sus compañeros para mantenerse en la tarea y sentarse. También pueden ser útiles los comentarios sobre las interacciones del niño con sus compañeros, ya que algunos niños con TDAH tienen dificultades para mantener sus amistades.
  • Los formularios de informe de los padres se utilizan para evaluar el comportamiento del niño en casa. El profesional de la salud mental puede preguntar sobre la capacidad del niño para seguir instrucciones, jugar en silencio o esperar su turno en una conversación.
  • Las entrevistas con los padres y el niño ayudarán al clínico a conocer mejor el desarrollo del niño y los antecedentes familiares.

Qué llevar

También se le puede pedir que lleve los siguientes elementos a la evaluación:

  • El historial médico de su hijo, sus datos de contacto y los del pediatra de su hijo
  • Los nombres y datos de contacto de los profesores y de cualquier otro adulto que desempeñe una función de supervisión de su hijo, como en los programas extraescolares
  • Cualquier resultado de pruebas anteriores, como pruebas de coeficiente intelectual, pruebas de rendimiento, evaluaciones de personalidad y cualquier evaluación previa del TDAH, así como la información de contacto y los nombres de los profesionales que las realizaron
  • Boletines de calificaciones y notas de la escuela de su hijo
  • Planes educativos individuales (IEP), si procede
  • Información sobre el seguro

También se puede pedir a cualquier adulto que desempeñe una función de supervisión de su hijo que rellene unos formularios para llevarlos a la evaluación, si así se solicita. Es posible que le pidan al médico que le dé permiso por escrito para ponerse en contacto con esas personas.

Opciones de tratamiento para niños con TDAH

A veces los padres dudan en hablar de sus preocupaciones sobre el TDAH porque temen que los niños reciban medicación con terribles efectos secundarios. La buena noticia es que hay varios tipos de medicamentos (como Concerta, Clonidine y Strattera) disponibles para el TDAH.

También hay muchos otros tipos de tratamiento que no implican medicación.

La formación de los padres puede ser muy eficaz. Esto incluye ayudar profesionalmente a los padres a aprender diversas estrategias de modificación de la conducta y técnicas de disciplina que pueden reducir los problemas de comportamiento asociados al TDAH.

Las adaptaciones escolares también pueden ser útiles para el niño. A veces, estrategias sencillas -como sentar al niño cerca de la parte delantera del aula para reducir las distracciones- pueden ser beneficiosas.

Un psicólogo escolar o un profesional de la salud mental pueden hacer sugerencias para ayudar a los profesores a proporcionar un entorno de aprendizaje para su hijo que pueda reducir los síntomas del TDAH.

Estrategias de crianza

Criar a un niño con TDAH puede ser estresante. Los niños con TDAH son más propensos a ser expulsados del jardín de infancia y de la escuela, y pueden comportarse más en casa. También puede ser un reto conseguir que hagan los deberes y sigan las instrucciones.

Los niños con TDAH también tienden a tener mayores tasas de lesiones accidentales. Suelen lesionarse al caerse de los muebles después de trepar en exceso, al caerse o saltar desde las ventanas o la terraza, al desabrocharse el cinturón de seguridad y ponerse de pie en el coche o el cochecito, e incluso al beber accidentalmente veneno, todo lo cual da lugar a más visitas a urgencias.

Suelen necesitar una supervisión constante y más estructura que otros niños. He aquí algunas estrategias de modificación del comportamiento que suelen enseñarse en los programas de formación de padres:

  • Proporcionar una atención positiva. El juego positivo reduce el comportamiento de búsqueda de atención. Y hará que las consecuencias sean más efectivas.
  • Dar órdenes eficaces. Obtenga toda la atención de su hijo antes de empezar a darle órdenes. Apague el televisor, establezca contacto visual y ponga la mano en el hombro de su hijo antes de decirle: “Por favor, limpia tu habitación”. Da una orden cada vez. Pide a tu hijo que repita lo que ha escuchado para asegurarte de que lo ha entendido bien.
  • Elogie el esfuerzo de su hijo. Descubra a su hijo siendo bueno y preste atención a ello. Los elogios motivan a los niños con TDAH a comportarse, y la retroalimentación frecuente es importante.
  • Establezca recompensas. Los sistemas de recompensa pueden ser una gran manera de ayudar a los niños con TDAH a mantenerse en el camino. Establezca algunos comportamientos objetivo, como permanecer en la mesa durante la comida o utilizar el tacto suave con una mascota.
  • Utiliza las consecuencias. Poner a tu hijo en tiempo fuera, quitarle privilegios y permitirle consecuencias naturales pueden ser técnicas de disciplina eficaces.

Estrategias para la escuela

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), es importante que los padres, los profesores y los profesionales de la salud trabajen juntos para ayudar a su hijo a tener éxito en la escuela. Aquí hay otras herramientas que pueden ser útiles:

  • Alojamiento: Disponer de más tiempo para realizar los exámenes o colocar los asientos en una zona tranquila puede aumentar las posibilidades de éxito del niño.
  • Plan de modificación del comportamiento: Obligar a un niño con TDAH a quedarse en el recreo puede empeorar los problemas de comportamiento, pero quitarle otros privilegios puede ser eficaz.
  • Plan de gestión del comportamiento que se transfiere entre el hogar y la escuela: El niño puede recibir puntos o fichas del profesor que puede canjear por privilegios en casa, como ver la televisión o utilizar el ordenador.
  • Estructura en casa: Un horario fijo de deberes (con descansos programados) y un área de deberes libre de distracciones pueden ayudar a tu hijo a completar sus tareas.

También puede ser útil crear listas de control para recordar a tu hijo lo que debe meter en su mochila cada día. Así necesitarán menos recordatorios de tu parte para ser responsables.

El profesor, el orientador y el terapeuta de tu hijo pueden ayudarte a elaborar el mejor plan para que tu hijo tenga éxito en la escuela.

Más información

  • verywellmind.com/adhd-in-children-20844