Explicar el TDAH a los niños después del diagnóstico puede ayudar a desentrañar el misterio que rodea a los problemas a los que se enfrentan. También puede ayudarles a tener una mayor sensación de control. Aunque los padres a veces se preocupan de que su hijo reciba una etiqueta, mucho peor para los niños es la suposición de que son “estúpidos” o “perezosos”, sentimientos que a menudo sienten los niños con TDAH, que no entienden por qué son diferentes de sus compañeros.
Entender el TDAH y hablar de él ayuda a deshacerse de esas etiquetas negativas. Desmitifica lo que ocurre y proporciona una comprensión más clara tanto a los padres como a los hijos. Recuerda que el TDAH no tiene nada que ver con la inteligencia o la pereza; es una condición médica que necesita intervención y tratamiento, al igual que la miopía o la pérdida de audición.
Pero, ¿cómo explicar a tu hijo en qué consiste el TDAH?
Recuerde que un diagnóstico le ayuda a desarrollar un plan para tratar los problemas de su hijo. He aquí algunos consejos para ayudarle a iniciar esa conversación.
Entender qué es el TDAH
Según los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), el TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más comunes que afectan a los niños durante la infancia. De hecho, una encuesta realizada a los padres en 2016 reveló que 6,1 millones de niños han sido diagnosticados con TDAH.
Aunque es normal que los niños tengan problemas de atención o de comportamiento, los niños con TDAH no dejan de tener estos comportamientos. En muchos casos, empeoran con el tiempo. Por ejemplo, los niños con TDAH pueden olvidar cosas, moverse con frecuencia, tener problemas de concentración, tener problemas de control de los impulsos, hablar demasiado o tener dificultades para llevarse bien con los demás.
Además, un estudio descubrió que los niños con TDAH no tienen las mismas conexiones entre la corteza frontal del cerebro y el área de procesamiento visual. Como resultado, su cerebro con TDAH procesa la información de una manera muy diferente al cerebro de un compañero sin TDAH. Por lo tanto, es importante que los niños sepan que el TDAH afecta a su forma de interpretar o procesar la información, pero no está relacionado con su coeficiente intelectual.
Trabaje con su médico
Aprender sobre el TDAH es un proceso tanto para los padres como para los hijos. Hay mucho que aprender y asimilar. Por lo tanto, es importante tener paciencia. Cuando su hijo sea diagnosticado por primera vez, siéntese con su médico para discutir el diagnóstico. Usted y su hijo pueden hacer preguntas y el médico puede proporcionar información precisa.
El médico también puede proporcionar recursos y recomendaciones y discutir un plan de tratamiento. Por ejemplo, a algunos niños con TDAH se les prescribe medicación junto con terapia conductual. El médico también puede responder a preguntas sobre el entrenamiento de los padres y el trabajo con las escuelas. Hay muchos factores diferentes que conforman el éxito del tratamiento del TDAH, y el médico o el consejero de tu hijo pueden ayudarte a empezar.
Conversaciones periódicas
Nunca evite hablar del diagnóstico de su hijo. Ayude a su hijo a entender que el TDAH no es algo de lo que deba avergonzarse y que no tiene la culpa. Recuerda que el conocimiento y la comprensión son cosas buenas y pueden aportar una sensación de paz.
Hable con su hijo de forma positiva, con naturalidad y de forma relajada, y sea apropiado para su edad.
Un niño muy pequeño puede no necesitar -o querer- tantos detalles como un adolescente. Así que deja que el nivel de interés del niño sirva de guía.
Del mismo modo, si tu hijo te hace una pregunta cuya respuesta no conoces, intentad encontrarla juntos. Lo más importante es que los dos hablen de todo, desde lo que significa el diagnóstico hasta cómo se siente el niño después de tomar la medicación. Ningún tema debe ser excluido.
Centrarse en los aspectos positivos
Todo el mundo tiene puntos fuertes y débiles. Nadie es bueno en todo. Concéntrese en ayudar a su hijo a identificar sus puntos fuertes e intereses. Es muy importante que los niños se den cuenta de que son más que un simple diagnóstico. No quieres que se sientan definidos por el TDAH. Con este trastorno ocurre lo mismo que con la miopía o las alergias alimentarias. Es simplemente una condición médica que requiere tratamiento.
También es importante presentar el diagnóstico de forma objetiva, como un simple hecho de la vida. Los niños no deben sentir que hay algo malo en ellos, ni deben sentir lástima. Esto aumenta la probabilidad de que el niño utilice el TDAH como excusa o justificación cuando las cosas no salen según lo previsto.
En su lugar, desarrolle estrategias de afrontamiento y minimice las áreas de mayor dificultad. Enséñele a su hijo que mediante el trabajo duro se pueden superar estos obstáculos.
Leer libros juntos
Hay muchos libros disponibles para ayudar a los niños a entender mejor el TDAH. Podéis leerlos juntos o, si vuestro hijo es mayor y prefiere leer solo, apoyarle dándole espacio para hacerlo. Una vez leído el libro, se puede discutir y utilizar para iniciar una conversación.
Por ejemplo, no es raro que los niños se sientan inseguros o frustrados por su diagnóstico. Puede que anhelen ser “normales”. Pero la lectura de libros sobre el TDAH puede ayudarles a apreciar los aspectos positivos de su condición. Por ejemplo, algunas personas con TDAH utilizan su energía extra para hacer deporte, mientras que otras utilizan su creatividad e ingenio para pensar de forma diferente. Elija libros que no sólo proporcionen información a los niños, sino que también les ayuden a apreciar sus cualidades únicas.
Busque modelos de conducta positivos
Se cree que el TDAH tiene una fuerte influencia genética. Por lo tanto, es probable que si su hijo tiene TDAH, otra persona de su familia también pueda padecer el trastorno. Tal vez usted o el otro progenitor de su hijo tengan el trastorno.
Hable abiertamente del diagnóstico, manteniendo una actitud y una perspectiva positivas. Es importante que los niños sepan que no están solos.
Habla de personas de éxito que también tienen TDAH: empresarios, médicos, escritores, artistas, actores y deportistas. Por ejemplo, Walt Disney, Michael Phelps, Whoopi Goldberg, Justin Timberlake y Adam Levine tienen TDAH. Con la ayuda de los padres, los niños pueden empezar a entender que el TDAH es sólo una pequeña parte de la maravillosa persona que son y que el diagnóstico no tiene por qué ser una barrera para el éxito.
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- verywellmind.com/explaining-adhd-to-your-child-20587

