No hay cura para el autismo. Algunos agentes farmacológicos pueden aliviar algunos síntomas del autismo, por ejemplo, reducir la hiperactividad o mejorar la capacidad de atención. Dado que los problemas gastrointestinales son comunes en las personas con trastornos del espectro autista, deben descartarse las alergias e intolerancias alimentarias. Los productos lácteos y el gluten pueden suspenderse para el niño. La limitación de los azúcares simples en la dieta suele mejorar. En muchas personas con trastornos del espectro autista se observan diversos problemas de salud (por ejemplo, dolor abdominal, diarrea, problemas para dormir, infecciones frecuentes, etc.). Si no se tratan, pueden perjudicar considerablemente el funcionamiento general de las personas con autismo o ZA.

El autismo y otros trastornos holísticos del desarrollo se tratan mediante intervenciones terapéuticas adecuadas. Sin embargo, no existe un método terapéutico único que pueda identificarse como el más eficaz y adecuado para cada niño. La terapia debe ser individualizada para la persona con TEA, teniendo en cuenta su edad, sus necesidades y la profundidad del trastorno. Debe basarse en los puntos fuertes del niño y reducir los déficits observados. Una terapia eficaz debe ser intensiva, exhaustiva y abarcar una serie de problemas diferentes para el niño. Un buen centro terapéutico es aquel en el que participa toda la familia, no sólo el niño, ya que es importante apoyar a los padres en la comprensión del autismo y en el cuidado de su hijo.


Fuente:

  • https://www.medonet.pl/magazyny/autyzm,czy-istnieje-lekarstwo-na-autyzm-,porada,1658351.html