La colaboración puede ser un reto para los niños con trastorno del espectro autista (TEA) incluso en las mejores circunstancias. Y en situaciones de estrés -cuando la cooperación suele ser primordial- seguir las instrucciones puede ser aún más difícil.
He aquí algunos consejos para ayudar a los padres de niños con autismo a aumentar la cooperación, respetando la autonomía del niño y manteniendo las discusiones al mínimo.
Comunicar con eficacia
Seguir unos sencillos consejos puede facilitar la comunicación con un niño con espectro autista, y transmitir el mensaje aumenta la probabilidad de cooperación.
- Sea sencillo y directo. “Si quieres dar instrucciones eficaces, tienes que ser muy específico”. – dice Bethany Vibert, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. Por ejemplo, en lugar de decir: “¿Puedes terminar de poner la mesa?”, puedes decir: “Por favor, pon los platos en la mesa”. La idea es que tu hijo sepa exactamente cuáles son tus expectativas en ese momento, en lugar de darle una lista de tareas o instrucciones generales.
- Evite el sarcasmo, las metáforas y los chistes. Los niños con autismo tienden a tomarse todo al pie de la letra, por lo que las afirmaciones no literales, como el sarcasmo y las bromas, pueden confundirles. Y si no están seguros de lo que se les pide, es difícil que cooperen. Decir algo vago, como: “Ya es hora de que te pongas a ello”, puede llevar a un niño a la frustración”. – dice el Dr. Vibert.
- Utilice ayudas visuales. Los niños con TEA suelen beneficiarse de una representación visual de un objetivo. Por ejemplo, si quieres que pongan la mesa, una foto de cómo deben colocarse exactamente los platos puede ser de gran ayuda. Una lista en la que los niños puedan ir marcando las tareas a medida que las van completando también puede servir de facilitador.
- Premiar la cooperación. Todos los niños aprecian el reconocimiento por un trabajo bien hecho, así que ofrezca pequeñas recompensas cuando un niño coopere. “Puede ser algo tan simple como chocar los cinco, o tal vez un cosquilleo que le guste mucho”. – Dice el Dr. Vibert. “Hay que conseguir que seguir las instrucciones sea algo positivo”.
Conseguir que su hijo lleve una mascarilla
Llevar una máscara en público puede formar parte de nuestra realidad durante mucho tiempo, y puede ser especialmente difícil para los niños con autismo.
Si tu hijo acaba de crecer para llevar una mascarilla o ha tenido dificultades para lidiar con las mascarillas hasta ahora, hay formas de ayudarle a adaptarse.
- Despacio. Vibert recomienda añadir gradualmente las mascarillas a la rutina del niño. “Introducir la máscara de forma que aumente la asociación positiva con ella”. – dice ella. “Intenta no hacerlo justo antes de ir a algún sitio o justo antes de que quieras que tu hijo se lo ponga. Puedes empezar haciendo que tu hijo sostenga la máscara o juegue con ella mientras hace algo que le gusta, como ver un programa favorito. Luego, cuando el niño se sienta cómodo llevándolo, puede ponérselo en la cara durante unos segundos, y eventualmente llevarlo en casa. Si practica en situaciones de bajo riesgo, es probable que su hijo encuentre la máscara menos estresante y le resulte más fácil prepararse para llevarla en público.
- Adaptarse a las necesidades de su hijo. Intenta averiguar qué es exactamente lo que le molesta a tu hijo de la máscara. ¿Es el elástico? ¿El material? Experimentando con diferentes máscaras, puedes encontrar una que tu hijo tolere más fácilmente. Un color favorito o un patrón divertido también pueden ayudar.
- Desarrollar un plan de salida. Cuando tu hijo esté preparado para salir de casa con una mascarilla, es conveniente tener claro qué esperar y qué hacer si tiene dificultades con ella. Por ejemplo, puedes acordar con tu hijo que se deje la mascarilla puesta durante diez minutos y luego, si no quiere seguir usándola, puede salir de la tienda y quitársela.
Gestionar las responsabilidades
Los niños con autismo pueden tener dificultades para completar las tareas de forma fiable, ya sea haciendo los deberes o completando las tareas domésticas. Prepárelos para el éxito estableciendo expectativas claras y rutinas predecibles.
- Establezca expectativas razonables. Es importante ser consciente de la capacidad de atención de tu hijo. Los niños con autismo pueden tener dificultades para mantener la atención en una tarea durante largos periodos de tiempo, lo que puede dificultar que hagan lo que se les pide. Ayúdales a planificar sus tareas en consecuencia, por ejemplo, haciendo los deberes en raciones cortas o dividiendo las tareas en pasos que no lleven demasiado tiempo.
- Haz muchas pausas. Una vez que su hijo haya completado una tarea, anímelo a hacer una pausa para realizar una actividad física: puede ser un paseo, jugar en el patio o bailar su canción favorita. “Un descanso activo hará que su hijo esté menos nervioso y ansioso”. – Dice el Dr. Vibert.
- Utiliza un calendario visual. Un horario visual claro puede ayudar a tu hijo a saber lo que le espera y motivarlo a realizar tareas que quizás no le gusten. La Dra. Vibert recomienda utilizar un sencillo formato de “Primero/Ahora”, en el que una imagen de algo que el niño tiene que hacer se empareja con una imagen de la recompensa que recibirá cuando haya completado la tarea.
- Por ejemplo, “Primero” podría significar recoger los juguetes, y “Después” podría significar – un bocadillo favorito.
- Sé creativo. Si su hijo tiende a esforzarse con las mismas tareas una y otra vez, intente utilizar diferentes formas de realizar el mismo trabajo. Por ejemplo, el Dr. Vibert señala que algunos niños se desenvuelven mejor con la escritura a mano que con la mecanografía. Así que si tu hijo tiene que escribir los deberes a máquina, puedes preguntar al profesor si no puede escribirlos a mano. Incluso pequeños cambios en las tareas pueden facilitar la cooperación del niño.
Más información
- childmind.org/article/increasing-cooperation-in-kids-with-autism/

